Repensando la Escuela – El Cono

Siguiendo el trabajo del artista Gordon Matta Clark, se expone una intervención sobre la casa del maestro como un acto de reflexión sobre cómo deben ser los espacios educativos en el siglo XXI y que papel deben jugar los alumnos en la configuración de estos espacios. Se traslada la lógica transversal de los sistemas educativos a los espacios en los que se educa intentando romper los muros de la educación convencional de un modo nada metafórico.

El proyecto se entiende cómo una unidad didáctica en sí misma donde se pueden explicar de forma sencilla las geometrías cónicas derivadas de las diferentes intersecciones de un plano con un cono. Se busca una aproximación fundamentalmente práctica a través de pequeñas maquetas fácilmente construibles con una simple cartulina y el trabajo en el patio para comprender
las reglas geométricas.

El vaciado en forma de cono expuesto en la casa del maestro tiene la finalidad de introducir a los alumnos en conceptos geométricos y matemáticos de una forma práctica y divertida. Las intersecciones del cono con los tabiques y forjados generan geometrías en forma de
elipse, parábola o hipérbola.

Todo eso lleva implícito el efecto transgresor propio de la acción artística, lo que en principio parece una locura colectiva termina por convertirse en una acción clara, efectiva que transformará el espacio y hará que los alumnos se apoderen definitivamente del mismo identificándose con él.

El proyecto entiende la educación como un proceso de formación permanente. Las fases de demolición fueron ejecutadas por el alumnado de una escuela taller en la que los participantes realizan las prácticas a través de esta actividad al tiempo que complementan su formación en técnicas de albañilería.

Se asigna al cono el color rojo y todos los elementos en el interior del cono o en intersección con él van pintados de este color. Paredes, techos, pasamanos o lámparas son susceptibles de pintarse se se encuentran dentro del cono. Y todo esto sin salirse de las líneas trazadas por los propios niños.

La imagen final de la intervención se expone para ser vista desde el vértice del cono ubicado en una de las habitaciones. El vértice esta situado a la altura del alumno de forma que la obra adquiere sentido desde este punto de vista quedando a cielo abierto el secreto de la obra en cuanto abandonamos esta perspectiva.

Toda la casa del maestro se convierte a través de esta operación en un espacio de juego que se apropian los niños y que hasta ahora permanecía en desuso. Un nuevo laboratorio de experimentación y de juego. La maqueta sobre la que se reflexiona y se repiensa la escuela se sitúa en este espacio en rojo, en movimiento, en cambio… un espacio en el que podemos observar
desde el vértice del cono convertido en una mirilla.





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